Las manos, los pies y la pelvis son las zonas que sufren presión cuando se practica ciclismo. Los puntos son el vínculo físico con la bicicleta. Su unión correcta es lo que permite pedalear con la mayor comodidad posible. El ajuste biomecánico es cada vez más popular, especialmente, entre quienes realizan el deporte al alto rendimiento, pero también, por los beneficios, comenzó a extenderse hasta el ciclista recreativo.

No importa a qué nivel, andar en bicicleta mejora muchos aspectos físicos. Fortalece el tono muscular, retrasa la aparición de la artrosis, disminuye la presión arterial, aumenta la capacidad pulmonar, el tamaño del corazón y su potencia. También equilibra el peso, por lo que la probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares y metabólicas es mucho menor y reduce la posibilidad de sufrir dolores en la columna o ayuda a mejorarlos, al igual que en las articulaciones. 

Conducir la bici con la mayor eficiencia posible depende de cómo el piloto vaya sentado. Los avances en este aspecto, tanto tecnológicos como teóricos, están generando una generación de ciclistas que pedalean mejor, obteniendo muchos más beneficios que en tiempos pasados.

El ajuste biomecánico, conocido como bike fit, permite descifrar el acople perfecto entre bicicleta y persona. El estudio también funciona como medida preventiva, lo ideal, es hacerlo antes de empezar a practicar ciclismo. Aunque si se experimenta adormecimiento de manos, dolor en rodillas, zona lumbar o cuello tras pedalear, realizar un estudio biomecánico es la inversión más efectiva para pedalear sin dolor y mejorar el rendimiento. 

El método

Se puede realizar de las dos maneras: con una bicicleta propia o con alguna que disponga el bike fittter o biomecánico.

Si bien existen aplicaciones que se cargan en el celular para obtener los datos, la interpretación no la realiza el programa. Por ello es mejor hacerlo con alguien especializado. El software no toma las decisiones por sí solo. Es el profesional (kinesiólogo, preparador físico, osteopata o biomecánico) quien interpreta y realiza las modificaciones manuales con herramientas en la bici.

Las aplicaciones que existen con Inteligencia Artificial ofrecen un "bike fit online" básico analizando un video. El bike fit se refiere al estudio completo de adaptación entre la persona y la bicicleta.

¿Qué hace un bike fitter?

El proceso comienza con una entrevista. Después, la evaluación física lleva entre dos y tres horas. Se analiza la flexibilidad, dismetrías (diferencias de longitud en piernas), historial de lesiones y objetivos sobre la bici. El análisis del pedaleo se hace sobre un rodillo, a menudo usando sensores de video 3D, goniómetros o mantas de presión sobre la silleta. Los ajustes son milimétricos de la altura, retroceso y ángulo del asiento; longitud y altura de la potencia del manubrio, posición de los pies e inclinación de las palancas de freno y cambios.

Al finalizar, el ciclista recibe un informe completo que detalla todas las modificaciones y medidas específicas aplicadas en el estudio. Los especialistas además, suelen dar un asesoramiento integral, relacionado con los componentes, el entrenamiento y la nutrición.

Finalmente, durante un mes, el ciclista debe pedalear de manera consistente para adaptarse a la nueva postura. Durante este tiempo, puede ofrecer más información al especialista para realizar ajustes adicionales o recibir recomendaciones si es necesario. Este proceso garantiza una configuración personalizada y un ajuste adecuado para maximizar la comodidad, prevenir lesiones y optimizar el rendimiento sobre la bicicleta.

REGULACIÓN. En el manubrio de una bicicleta de ruta se ajusta la altura. FOTOS DE PELOTONBIKES.COM